Tenía la barbilla hinchada y le dolía. Cuando le dijeron por qué, su mundo cambió para siempre…

Tenía la barbilla hinchada y le dolía. Cuando le dijeron por qué, su mundo cambió
La modelo canadiense Elizaveta Bulokhoba tiene una vida con la que muchos sueñan: desde que tenía 17 años, ha viajado por todo el mundo, sido portada de diversas revistas y caminado por las pasarelas con vestidos que quitan el hipo. Y para completar su perfecta vida, la chica de 24 años de origen lituano.

Ella decide tener su primer hijo con su novio Roman. Pero entonces recibe una noticia que destroza por completo su mundo.

Desde hace un par de meses, a la preciosa modelo y futura mamá se le ha hinchado la mandíbula y sufre fuertes dolores. Pero el pasado octubre recibe el estremecedor diagnóstico: Elizaveta sufre una extraña forma de cáncer de huesos. En una operación de 16 horas le extraen el 95% de la mandíbula y luego reconstruyen esta con sus propios huesos. Pero para poder comenzar la quimioterapia necesaria para curarla, los médicos le piden lo peor que podrían pedirle: Elizaveta ha de abortar a su hijo.


La joven pareja se enfrenta a una desgarradora decisión, pero la quimioterapia es la única oportunidad que tiene Elizaveta para vivir.”El bebé era muy activo y yo hablaba con él a menudo”, recuerda la joven acerca de los que seguramente han sido los peores momentos de su vida. Pero la mandíbula de Elizaveta no sanaba como esperaban y los médicos decidieron retrasar la quimioterapia debido a posibles complicaciones. Este retraso se convierte en un regalo maravilloso para la modelo: 48 horas entes de la fecha prevista para el aborto, Elizaveta da a luz a su hijo: con 10 semanas de antelación, pero vivo.


Su hijo Valentin es un verdadero milagro y ayuda a la joven a sobrevivir al tratamiento: “Ha salvado mi vida”. Y pese a que la modelo ha perdido casi todo el pelo y su cuerpo está lleno de cicatrices de las operaciones, nunca se ha sentido más bella. Las fotos que le tomaron tras el tratamiento están dando vuelta al mundo.

“Cuando te quieres a ti mismo, nada puede destruirte, ni siquiera el cáncer”, opina la modelo de ahora 25 años. “Todos tus defectos son perfectos: las cicatrices, la falta de pelo. Todo ello te recuerda lo fuerte que eres al superar el cáncer. Me siento bonita, así que soy bonita”. Con estas preciosas fotos, esta superviviente quiere enseñar a otros a encontrar su propia definición de la belleza.

¡Que historia tan preciosa! Elizaveta no solo superó el cáncer, sino que también fue bendecida con el regalo más bonito y menos esperado: su hijito Valentin. Si las fotos e historia de esta modelo te han conmovido e impresionado, comparte esta historia con todos tus amigos.

 

Loading...

Comentarios